Imponen toque de queda para menores tras brote de violencia

WASHINGTON, D.C. — En una respuesta drástica ante los recientes disturbios callejeros protagonizados por menores de edad, las autoridades municipales han endurecido las medidas de control policial de cara a la temporada festiva.
Mediante un decreto ejecutivo emitido por la oficina de la alcaldesa Muriel Bowser, Washington D.C. ha entrado en un estado de emergencia pública de 15 días que restablece y amplía el toque de queda obligatorio para todos los jóvenes menores de 18 años.
La nueva orden ejecutiva, que estará vigente hasta el sábado 6 de junio de 2026, otorga poderes extraordinarios al jefe interino del Metropolitan Police Department (MPD).
A partir de este fin de semana, el mando policial podrá designar “zonas de toque de queda ampliado” en áreas comerciales o residenciales críticas.
En estos perímetros específicos, quedará estrictamente prohibido que los jóvenes menores de 18 años se congreguen en grupos de nueve o más personas a partir de las 8 p.m.
La alcaldesa Bowser argumentó que la medida es una herramienta indispensable para dispersar aglomeraciones sospechosas antes de que escalen a conductas delictivas.
La declaración de emergencia detalla un antecedente directo ocurrido el fin de semana pasado en la zona de Navy Yard, donde una batalla campal entre adolescentes dentro de un restaurante Chipotle causó destrozos materiales y sembró el pánico entre los clientes; un incidente que, según las fuerzas del orden, se pudo haber prevenido si el toque de queda estuviera activo.